Una de las mayores dificultades que tienen los usuarios de automóviles
es la de encender el coche cuando está expuesto a condiciones
ambientales de baja temperatura, poco resguardo o bien, cuando tarda
demasiado el inicio del funcionamiento del motor.
Es por ello que se recomiendan una serie de consejos básicos
para tener en cuenta siempre y cuando no exista una real falla mecánica
que produzca este inconveniente.
En primer lugar, debemos tener el coche protegido de la exposición
del viento y bajo el alumbrado público (esto a veces no es
tenido en cuenta, pero influye en parte)
La temperatura de la batería tiene una gran incidencia en
el encendido del motor, por lo que a veces un buen truco es colocar
un paño caliente y seco (calentado a plancha, por ejemplo)
sobre la misma.
En algunos coches diésel se puede accionar varias veces los
calentadores, si bien esto genera un consumo de batería, para
que el motor de arranque realice un esfuerzo menor.
En los motores a gasolina, en cambio, la importancia de chequear
el estado de las bujías es fundamental, ya que ellas son las
que ocasionan la chispa que enciende el motor (y si no funcionan correctamente,
producen menos chispa)
Si el motor tiene carburador, una buena idea es dar uno o dos pistones
al acelerador, produciendo el cebado del carburador y facilitando
el arranque en frío.
Y, finalmente, una de las causas que impiden el buen encendido del
motor es tener filtros de aire y combustible obstruidos, por lo cual
debemos vigilarlos y realizar su recambio en un período de
tiempo determinado.